Alfred Hitchcock: psicosis en el Hotel Australia de Sydney

Por Carlos Navarro,

El gran voyeurista. El hombre obsesionado con las rubias. Aquel que supo elevar el género del suspense a lo más alto. Ese ser bajito y regordete con un ego a la par de su genio está sentado en un sofá, con cara de aburrimiento o tal vez sea hastío o es que, ¿acaso le preocupa algo? Es una actitud casi infantil que logra una imagen fascinante.

“Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense.” 

Alfred Hitchcock

Sydney, Australia, 9 de mayo de 1960. Alfred Hitchcock se encuentra en la gira promocional de la película de terror/suspense más famosa de la historia: Psicosis. El filme cuenta con miles de elementos para estar posicionado en el Olimpo de las grandes producciones: sensualidad acompañada de crímenes brutales en un entorno completamente esquizofrénico basado en hechos reales. Sin embargo hay una escena… una en particular: 45 segundos, más de 50 planos, violines estridentes, un asesinato y el cine dejó de ser el mismo.

En los años 50 Hitchcock era un cineasta más que reconocido. En esta década realizó películas como Pánico en la escena, con Marlene Dietrich, To Catch a Thief  con Grace Kelly y Cary Grant, así como la tensísima La ventana indiscreta, con James Stewart como protagonista. Pero fueron los años 60 los que consolidarían al realizador como uno de los mejores directores de la historia. Esta década vería nacer a Psicosis Los pájaros que, por inverosímil parezca, también se inspira en hechos reales.

En la fotografía de portada, se puede apreciar al director en el Hotel Australia durante la gira de promoción de su filme más célebre. Este alojamiento, desaparecido desde 1971, fue considerado como el mejor y más conocido de Australia, donde el granito, el mármol italiano, la caoba y los detalles neoclásicos relucían en cada rincón. Fue este el lugar que Hitchcock eligió del otro lado del mundo para dar a conocer su obra. Fue aquí donde se sentó en un sofá, colocó las piernas sobre la mesa y adoptó una cara de abatimiento que nos genera la imperiosa necesidad de preguntar: ¿se encuentra usted bien, señor Hitchcock?

Este artículo forma parte de la serie “El mundo como lo conocemos fue concebido en un hotel”, si quieres conocer más historias interesantes sobre grandes personalidades haz clic aquí.